Si no has abierto ya tu piscina, seguro que estás a punto de hacerlo. Y en cualquiera de los casos, esta información te va a venir más que bien. La recogemos desde AMEP, que a su vez recoge la información de las fuentes oficiales.

Actualmente, en el ámbito de la Comunidad de Madrid, las condiciones técnico-sanitarias de las piscinas están reguladas por el Real Decreto 742/2013, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas. El Decreto 80/1998, por el que se regulan las condiciones higiénico-sanitarias de las piscinas de uso colectivo, continúa parcialmente en vigor en todo aquello que no se oponga al Real Decreto. El Decreto 80/1998 atribuye las competencias de autorización, inspección y sanción a los Ayuntamientos, si bien aquellos que carezcan de los medios necesarios pueden solicitar colaboración a la Comunidad de Madrid.

Están incluidas en su ámbito de aplicación todas las piscinas de uso público (vasos de aerosolización o spas, vasos terapéuticos en centros sanitarios, piscinas de ocio y parque acuáticos). Las piscinas de uso privado, (piscinas de comunidades de propietarios o unifamiliares, de casas rurales o de agroturismo, de colegios mayores, etc.) deberán cumplir determinados artículos.

Todas las piscinas deben cumplir una serie de condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad en cuanto a las estructuras, materiales de construcción, equipamientos, etc. y deberán mantener unos criterios de calidad del agua de baño y de calidad del aire.

Todas las piscinas deben tener socorrista. Solamente son eximidas las de comunidades de vecinos de menos de 30 viviendas. Ver información sobre socorrismo acuático.

Las piscinas que en su conjunto sumen entre 500 y 1.000 m2 de superficie de agua deben contar con la presencia de un ATS/DUE o médico en servicio permanente y a partir de 1000 m2 deben disponer de un ATS/DUE y un médico, ambos en servicio permanente.

Es fundamental que las piscinas estén debidamente protegidas evitando el acceso de niños cuando las instalaciones no estén abiertas. También es importante en aquellas en que no hay socorrista que los menores vayan siempre acompañados de un adulto. Por otro lado, habrá que evitar los juegos violentos en las proximidades de la piscina, como empujones y saltos. En caso de accidente habrá que notificarlo a las autoridades sanitarias.

Con objeto de prevenir la propagación de enfermedades contagiosas, se debería de mantener unas medidas preventivas tales como son:

  • la limpieza diaria de las instalaciones
  • el tratamiento y la desinfección del agua
  • las medidas higiénicas antes del baño

Para mantener el agua de baño libre de microorganismos que puedan poner en peligro la salud de los bañistas es imprescindible que haya unos niveles mínimos de cloro o de otro desinfectante autorizado.

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