Empezaremos contándote una noticia que sucedió hace muy poco. Lindsay Kujawa es conocida por llevar un blog muy original sobre recetas de cocina, manualidades, reflexiones personales de una madre, etc.

La noticia de su experiencia saltó a medios como el Huffington.post casi de inmediato y, al poco, en su propio blog: su hijo había sufrido un ahogamiento en la piscina de casa durante una fiesta. Había estado bajo el agua durante varios segundos y, afortunadamente, lo habían podido reanimar.

Todo iba bien pero, aún así, Lindsay avisó a su pediatra de lo ocurrido y le dejó un mensaje en su contestador. Cual fue su sorpresa ante la rápida reacción de la especialista, que le indicaba que debía llevar al niño a urgencias lo antes posible.

Cuando Lindsay fue a buscar a su hijo, se dio cuenta de que el niño solo deseaba dormir. Estaba muy cansado y empezaba a cojear de una pierna. Algo ocurría. Después de varias pruebas en el hospital las informaciones no podían ser más claras.

Los pulmones del niño estaban irritados e inflamados a causa de los químicos habituales que tiene el agua de todas las piscinas. Sus niveles de oxígeno estaban cayendo por segundos y además, “estaba ahogándose” casi sin darse cuenta.

Afortunadamente, le pusieron en tratamiento y se salvó, gracias a que se tuvo la precaución de actuar rápidamente.

Es importante que todos seamos conscientes de esta circunstancia y de que la felicidad por haber salvado una vida no nos deje mirar y observar en las próximas horas la evolución del pequeño.

¿Qué pasa con el ahogamiento seco o secundario?

  • El ahogamiento seco se produce cuando el organismo y el cerebro “sienten” que va a tragar agua. Entonces, lo que hace es producir un espasmo de la laringe para que se cierre a modo de protección.No entra agua, pero tampoco entra aire, lo cual hace que nos quedemos sin oxígeno.
  • El ahogamiento secundario suele ocurrir cuando el agua entra en los pulmones y se estanca. Podemos reanimar al niño, pero esa agua es liquido almacenado que se convierte al poco en un edema pulmonar. Ese edema pulmonar no supone ningún problema en un primer momento, pero al cabo de las horas e incluso de los días puede ocasionar la muerte.
  • También hemos tener en cuenta que el agua de las piscinas contiene muchos químicos. Si estos se tragan y se quedan en los pulmones, los inflaman e irritan.
  • El cloro es un gran irritante de los bronquios.
  • Después de un ahogamiento podemos hacer que el niño expulse parte del agua y que se reanime con normalidad, pero aún puede quedar un poco de agua en los pulmones. A las pocas horas, esa agua inflama los bronquios, apareciendo así el edema y, en consecuencia, una bajada de oxígeno en sangre.

 

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